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Cómo practicar la v inglesa y el sonido th

14 de octubre de 2026 · 5 min de lectura

Empieza por la posición, no por la letra

En muchas variedades del español de América, las letras b y v suelen representar el mismo tipo de sonido. En inglés, /b/ y /v/ contrastan: cambiar uno por otro puede hacer que el oyente entienda otra palabra. La diferencia física ofrece una pista útil.

Para /b/, junta los labios, detén el aire un instante y suéltalo. Para /v/, acerca el labio inferior a los dientes superiores y deja pasar aire con vibración. Compara berry y very, o boat y vote. Las dos palabras de cada par comparten vocales y consonantes restantes; enfócate en el primer sonido.

Practica /b/ y /v/ en pares

Pon un dedo suavemente sobre la garganta. Al decir /v/, deberías sentir vibración mientras el aire pasa por el espacio entre el labio y los dientes. Para /b/, los labios se cierran; la liberación del aire sucede después de ese cierre. No muerdas el labio ni exageres la fricción.

Haz una serie en tres ritmos:

  1. Di berry, pausa, luego very.
  2. Alterna el orden: very, pausa, berry.
  3. Usa una palabra dentro de una frase y conserva la posición inicial.

La letra escrita no basta para adivinar todos los sonidos del inglés; aprende la pronunciación con cada palabra. El ejercicio compara sonidos, no letras aisladas. Si una palabra nueva te genera duda, escucha su pronunciación en un diccionario fiable antes de incorporarla a la práctica.

Los dos sonidos escritos th

La combinación th representa dos sonidos ingleses que no son simplemente /t/ ni /d/. En think y thank aparece /θ/, sin vibración de las cuerdas vocales. En this y they aparece /ð/, con vibración. Para ambos, coloca la punta de la lengua ligeramente entre los dientes y deja pasar el aire.

Empieza con la lengua apenas visible. No la saques demasiado: solo necesitas que el aire no quede bloqueado detrás de los dientes. Alterna think con this, primero despacio. En la primera palabra mantén el sonido sin vibración; en la segunda siente la vibración en la garganta. El gesto de la lengua es parecido, pero la sonoridad cambia.

Una rutina para una semana

Dedica unos minutos por sesión, alternando los dos contrastes para no confundirlos. Día uno y dos: /b/ frente a /v/. Día tres y cuatro: /θ/ frente a /ð/. En los días siguientes, mezcla palabras que ya practicabas y úsalas en una oración: I think this is very good. o They live here.

Di primero cada palabra aislada y escucha dónde está la lengua o los labios. Luego repite la oración a velocidad cómoda. Si grabarte te ayuda, graba dos versiones y compáralas: busca el cierre de labios para /b/, el roce con vibración para /v/ y la lengua entre los dientes para th.

Qué revisar cuando cuesta

Si /b/ y /v/ suenan iguales, no trates de resolverlo alargando la vocal. Detente en la consonante, forma claramente la posición y luego añade la vocal. Si /θ/ se convierte en /t/, deja pasar aire sin cerrar completamente el paso. Si se convierte en /ð/ o /d/, escucha si hay vibración o un cierre total; son movimientos distintos.

No todas las personas tienen que producir cada sonido con idéntico acento para hacerse entender, y una sola repetición no permite juzgar toda tu pronunciación. El ejercicio sirve para notar y controlar articulaciones concretas. Practica a ritmo lento hasta que puedas mantenerlas en una frase sin perder el sentido.

Guarda una lista personal de palabras que contengan esos sonidos y vuelve a ella en sesiones cortas. La meta no es perfeccionar cada consonante de una vez, sino reconocer la diferencia, adoptar una posición articulatoria clara y escuchar cómo funciona dentro de una frase cotidiana. Para evitar que la escritura te distraiga, cubre las palabras y practica primero después de escucharlas. Luego mira el texto y relaciona cada forma con su sonido. En el caso de th, la misma combinación escrita aparece en palabras con /θ/ y con /ð/; no decidas cuál usar solo por ver esas dos letras. Guarda juntas la pronunciación y una palabra modelo que puedas recordar. Al practicar en pareja, una persona puede decir una de las palabras y la otra indicar cuál oyó. No hace falta hacer el ejercicio como un examen: alternen, cambien el orden y repitan con pausas. Si no distingues una producción, vuelve a la articulación lenta y comprueba primero el movimiento, antes de volver a una velocidad conversacional.

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